Etiqueta: emprendimiento

  • Cómo crear tu página web en WordPress y conseguir tus primeros clientes

    Durante años construiste tu negocio como lo hacen los buenos: trabajando bien, cumpliendo plazos y dejando que tus clientes hablaran por ti. El boca a boca te trajo hasta aquí.

    Pero hay un comprador que ahora mismo está buscando lo que tú fabricas. No preguntó en su red de contactos. Abrió Google. Le preguntó a una IA. Escribió algo específico y está listo para contratar.

    Ese cliente nunca va a llamarte si no apareces donde él busca.

    Este artículo es la guía para cambiar eso. Sin agencias caras, sin tecnicismos innecesarios y sin partir de cero si ya tienes algo construido. Solo los pasos reales para que tu página web empiece a trabajar tan duro como tú.

    Antes de empezar: entiende qué está pasando en internet hoy

    El 60 % de las búsquedas actuales no generan clics hacia ningún sitio web. La respuesta aparece directamente en la pantalla en Google, en ChatGPT, en Gemini sin que el usuario visite nada.

    Eso tiene una implicación directa para tu negocio: no basta con tener una web. Tu web tiene que estar construida para ser encontrada, para generar confianza en segundos y para responder las preguntas que tu cliente hace antes de contactarte.

    Las empresas que entienden esto hoy tienen una ventaja enorme. La mayoría de pymes industriales de la región todavía no lo saben.

    Paso 1. Elige un dominio que trabaje para ti

    Tu dominio es tu dirección en internet. Y como toda dirección, importa que sea fácil de recordar, fácil de escribir y que diga algo sobre quién eres.

    Algunas reglas simples que funcionan en la región:

    Usa el nombre de tu empresa o el proceso que defines como tu fuerte. Si te llaman «Metalmecánica Andina» o fabricas «piezas de nylon técnico», cualquiera de los dos puede ser tu dominio.

    Incluye tu país si vendes localmente. cadaidea.com o seridea.org le dice a Google y a las IAs exactamente dónde operas y eso se traduce en aparecer primero para los compradores de tu zona.

    Evita guiones, números y nombres genéricos. manufactura-industrial-123.com no lo recuerda nadie.

    Registra tu dominio en plataformas como GoDaddy, Namecheap o Hostinger. El costo es menos de 15 dólares al año. Es la inversión más barata que harás en tu presencia digital.

    Paso 2 Contrata un hosting que no te falle

    El hosting es el terreno donde vive tu web. Si es lento o se cae seguido, Google te penaliza y tus visitantes se van antes de leer una línea.

    Para una pyme que empieza, no necesitas el plan más caro. Necesitas uno confiable, con soporte en español y con instalación de WordPress en un clic.

    Hostinger, SiteGround y Bluehost tienen planes que funcionan bien para este tipo de negocio, con precios que van desde 3 hasta 15 dólares mensuales. Cualquiera de los tres te da lo que necesitas para empezar.

    Un detalle que muchos ignoran: asegúrate de que tu hosting incluya certificado SSL gratuito. Ese pequeño candado que aparece junto a tu dirección web no es decorativo sin él, Google marca tu sitio como inseguro y los visitantes se van.

    Paso 3. Instala WordPress y elige un tema industrial

    WordPress mueve el 43 % de todos los sitios web del mundo. No porque sea el más bonito, sino porque es el más flexible, el más documentado y el que mejor entienden los motores de búsqueda.

    La instalación toma menos de cinco minutos desde el panel de tu hosting. Un clic, defines tu usuario y contraseña, y ya tienes la base lista.

    Lo que viene después es elegir el tema la estructura visual de tu sitio. Aquí el error más común es elegir por estética. El criterio correcto es velocidad, claridad y adaptación a móviles.

    Astra, OceanWP y Kadence son los tres temas que mejor funcionan para empresas industriales. Son gratuitos, ligeros y están diseñados para mostrar productos y servicios sin distracciones. Con cualquiera de los tres tienes suficiente para empezar a construir algo sólido.

    Paso 4. Instala los plugins que hacen el trabajo pesado

    Un plugin es una extensión que añade funcionalidad a tu web sin necesidad de programar nada. WordPress tiene miles, pero para una pyme manufacturera que quiere conseguir clientes, la lista esencial es corta:

    Elementor, para diseñar cada página arrastrando y soltando elementos, sin tocar código.

    Yoast SEO, para optimizar cada página y aparecer en Google. Te guía paso a paso con indicadores visuales simples.

    WPForms, para crear formularios de contacto y cotización. Cada consulta que recibes por tu web empieza aquí.

    Wordfence, para proteger tu sitio de ataques. Una web hackeada desaparece de Google de un día para otro.

    WP Rocket o LiteSpeed Cache, para que tu sitio cargue rápido. La velocidad no es un lujo es un requisito de posicionamiento.

    Con estos cinco plugins tienes todo lo que necesitas. El resto es ruido.

    Paso 5. Construye las páginas que convierten visitas en clientes

    Aquí es donde la mayoría comete el error más costoso: llenar su web de texto corporativo que no le dice nada a nadie.

    «Somos una empresa líder con más de 20 años de experiencia comprometida con la calidad.»

    Esa frase no convence a ningún comprador industrial. Lo que convence es evidencia específica.

    Estas son las páginas que necesitas y lo que debe ir en cada una:

    Inicio. Una frase que diga exactamente qué fabricas, para quién y dónde. No tu misión. No tus valores. La respuesta a: ¿llegué al lugar correcto?

    Productos o servicios. Una página por proceso o línea de producto. Con materiales, tolerancias, capacidades de producción y tamaño de lote. Cuanto más específico, más filtra a los que no encajan y más convence a los que sí.

    Galería o proyectos. Fotos reales de tu planta, tu maquinaria y trabajos terminados. No imágenes de stock. Un comprador industrial quiere ver capacidad real antes de escribirte.

    Sobre nosotros. No tu historia completa. Solo lo que genera confianza: cuánto tiempo llevas, qué certificaciones tienes, a qué industrias has servido.

    Contacto. Un formulario simple, tu WhatsApp visible y tu correo. Sin burocracia. Sin formularios de diez campos. El objetivo es que escribirte tome menos de treinta segundos.

    Paso 6. Habla el idioma de Google y de las IAs

    Tienes el sitio construido. Ahora necesitas que te encuentren.

    El SEO para manufactura no es una ciencia oscura. Es responder, con palabras exactas, las preguntas que tus clientes escriben cuando te necesitan.

    Piensa como tu comprador. No escribe «manufactura». Escribe «proveedor de inyección de plástico para industria médica Colombia» o «taller de mecanizado CNC lotes pequeños Monterrey». Esas frases largas y específicas tienen menos competencia y mucho más intención de compra.

    Úsalas en el título de cada página, en los primeros párrafos y en las descripciones de tus productos. No de forma forzada de forma natural, como si le estuvieras explicando a alguien por teléfono qué haces y dónde lo haces.

    Un detalle que pocos aplican y que cada vez importa más: las herramientas de IA como ChatGPT y Gemini aprenden de lo que está publicado en internet. Si tu web usa nombres completos de procesos, materiales y ubicación, aumentan las probabilidades de que aparezcas cuando alguien le pregunte a una IA quién fabrica lo que tú produces.

    Paso 7. Publica, mide y ajusta

    Tu web no es un folleto impreso. Es un sistema vivo que mejora con el tiempo si le prestas atención.

    Conecta Google Analytics y Google Search Console desde el primer día. Son gratuitos y te dicen lo esencial: cuánta gente llega, con qué palabras te encontraron y qué páginas generan más interés.

    Revisa esos datos una vez al mes. No necesitas más. Con esa información puedes identificar qué está funcionando, qué página necesita mejoras y qué términos nuevos están llevando visitas a tu sitio.

    Y publica un artículo cada mes. No necesita ser largo ni complejo. Un texto sobre tu proceso de control de calidad, las diferencias entre dos materiales que trabajas, o los criterios para elegir un proveedor en tu sector ese tipo de contenido posiciona en búsquedas específicas, genera confianza y le dice a las IAs que tu empresa es una fuente de referencia en su industria.

    Lo que cambia cuando tu web trabaja bien

    No es solo tráfico. Es el tipo de cliente que llega.

    El comprador que te encuentra porque buscó algo específico ya sabe lo que quiere. Ya comparó opciones. Ya tiene criterios. Llega mucho más cerca de tomar una decisión que alguien que simplemente escuchó tu nombre en algún lado.

    Eso no reemplaza el boca a boca. Lo potencia. Porque cuando alguien te recomienda hoy, lo primero que hace el recomendado es buscarte en internet. Si encuentra un sitio sólido, la recomendación se confirma. Si no encuentra nada, la duda se instala.

    Tu web es la segunda opinión de cada recomendación que recibes. Construirla bien es asegurarte de que esa opinión siempre juegue a tu favor.

    Estas son algunas de las preguntas sobre crear tu página web en WordPress, aquí te respondemos

    ¿Cuánto cuesta tener una página web para mi pyme manufacturera? Con dominio, hosting y un tema gratuito de WordPress puedes tener un sitio funcional por menos de 150 dólares al año. Los plugins esenciales tienen versiones gratuitas suficientes para empezar. La inversión más grande no es dinero, es el tiempo de construir contenido específico y real sobre tu negocio.

    ¿Cuánto tiempo tarda en aparecer en Google? El SEO local, aparecer en búsquedas de tu ciudad o región, suele verse entre los 2 y 4 meses de tener el sitio optimizado. Las herramientas de IA indexan contenido nuevo en 2 a 4 semanas.

    ¿Necesito contratar a alguien para construir mi web? No necesariamente. WordPress con Elementor está diseñado para que cualquier persona pueda construir y actualizar su sitio sin saber programar. Si tienes tiempo, puedes hacerlo tú mismo siguiendo esta guía. Si prefieres delegar, un freelance local puede construirte un sitio funcional por entre 300 y 800 dólares.

    ¿Y si ya tengo web pero no me genera ningún cliente? El problema casi siempre es el mismo: el sitio existe pero usa lenguaje genérico que no responde preguntas reales. Revisar las palabras clave, actualizar el contenido con términos específicos de tu proceso y agregar evidencia visual real; fotos de planta, fichas técnicas, proyectos terminados, suele ser suficiente para empezar a ver cambios sin reconstruir todo desde cero.

    ¿Puede una pyme pequeña aparecer en las respuestas de ChatGPT o Gemini? Sí. Las IAs no priorizan por tamaño de empresa sino por claridad y especificidad del contenido. Una pyme con información precisa sobre sus procesos, materiales, capacidades y ubicación tiene ventaja real frente a competidores con sitios vagos, sin importar cuántos empleados tengan.

  • Aspectos del emprendimiento online que nunca se mencionan

    Aspectos del emprendimiento online que nunca se mencionan cuando se habla de emprender, en general, se suele hacer referencia a las cosas buenas que ofrece. Por ejemplo, se habla de la libertad que aporta, de la libertad de horarios, la posibilidad de trabajar (a veces) desde casa, etc.

    Sin embargo, emprender y ser dueño de tu propio negocio tiene algunos otros aspectos que rara vez son mencionados, porque no venden tanto, pero que son igualmente importantes, y que todo el mundo debería conocer antes de lanzarse a la aventura.

    Hoy, vamos a hablar de esos aspectos del emprendimiento online que nunca se mencionan, porque no queremos que te tires a la piscina sin saber si hay agua dentro.

    Emprender es solucionar un problema a alguien

    En primer lugar, conviene tener claro que, cuando se habla de emprender, se está hablando de solucionar el problema que alguien tiene. Cualquier negocio se basa en eso: Solucionar el problema que alguien tiene, y que éste te pague por la solución que ofreces.

    Por lo tanto, si estás pensando en emprender, lo primero que deberías plantearte es: ¿A quién le estoy solucionando un problema? ¿Puede esa persona a la que le soluciono el problema pagarme por la solución que le ofrezco?

    Si no puedes responder a estas preguntas, que son las más básicas a la hora de iniciar cualquier negocio, entonces, es posible que no estés listo para emprender.

    Un ejemplo de emprendedor que soluciona problemas

    Un emprendedor es como el Señor Lobo de Pulp Fiction. Una persona que soluciona problemas. Pero si no te haces a la idea de a qué me estoy refiriendo con esto, deja que te ponga un ejemplo para que lo veas más claramente.

    Javier Sanchís es un joven emprendedor que abrió una tienda online aquí, en Shopify, hace ya un par de años.

    Javier se dio cuenta de que se estaba creando toda una tendencia de determinados movimientos políticos que, aunque estaban muy presentes en la población, no tenían merchandising asociado.

    Es decir, no había camisetas, o tazas, o banderas u otros elementos asociados a esas ideas políticas que se pudieran comprar fácilmente a través de internet. Y sabía que había demanda, porque eran muchas las personas que se interesaban por esos movimientos.

    Así que empezó por imprimir camisetas y venderlas en su tienda online de Shopify, y, cuando comprobó que estaba en lo cierto y esas camisetas tenían demanda, empezó a crecer, ofreciendo otro tipo de productos relacionados con esos movimientos.

    ¿Y tú?

    Lo que hizo Javier fue solucionar un problema: El de la gente que pertenece a un movimiento político concreto, pero no tiene merchandising con el que “demostrar” que pertenece al mismo.

    ¿Y tú? ¿Sabes ya qué problema y a quién se lo solucionarías con tu emprendimiento?

    Vas a tener que trabajar muy duro

    Otro de los temas que rara vez se menciona cuando se habla de emprendimiento es el durísimo trabajo que hay que llevar a cabo. Y cuando digo durísimo, es durísimo, por multitud de razones.

    En primer lugar, debes entender una cosa (que tampoco se suele explicar): Cuando emprendes un negocio, puedes o puedes no tener conocimientos sobre el sector, el producto y el servicio al que te vas a dedicar. Normalmente, algo de idea al respecto tienes, pero puede que no sea así.

    Pero, incluso en los casos en que sabes a qué te vas a dedicar, y dominas ese ámbito a la perfección, no dominas nada de todo lo que rodea a ese ámbito y que es de vital importancia para dar a conocer tu emprendimiento.

    Por ejemplo, asumamos que quieres montar una tienda online de zapatillas en Shopify, porque te gusta diseñar zapatillas de deporte. Puedes ser un experto en hacer unos diseños espectaculares, pero la lista de conocimientos adicionales que necesitas es enorme:

    1. Utilización de Shopify (por suerte, tienes guías donde lo explicamos).
    2. Marketing online para amplificar tu audiencia (por suerte, tienes este blog para aprender).
    3. Procesos de venta (por suerte, contamos con artículos hablando de ello).

    Y, créeme, la lista podría seguir. La idea es que comprendas que, aunque puedes conocer mucho sobre tu producto y servicio, tienes que aprender mucho acerca de todo lo que rodea al emprendimiento en sí mismo.

    La competencia es cada vez mayor

    Pero lo anterior hace referencia a lo que deberás aprender para poder tener éxito. Y eso no es todo. Incluso en aquello que sí conoces y que dominas bien, también tendrás que trabajar duro.

    ¿Por qué? Porque la competencia en internet es cada vez mayor, y seguramente no seas el único que va a ofrecer lo que tienes en mente ofrecer. Es harto probable que haya otras personas que tengan la misma idea que tú.

    Y la idea que tienes que tener en mente es que, cada vez que te pares a descansar, habrá alguien que esté dedicando ese tiempo que tú descansas a mejorar su tienda online, su producto, o su estrategia de marketing.

    Trabajo, trabajo y trabajo duro

    En definitiva… Algo que rara vez se cuenta en el mundo del emprendimiento es la enorme cantidad de trabajo que conlleva.

    Quédate con la frase mágica pero muy cierta de: El éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración.

    Trabajar desde casa no es tan bueno como parece

    Ahora un punto del que sí se suele hablar, pero del que solo se muestra una cara de la moneda, y es el de trabajar desde casa.

    Seguramente hayas visto esas fotos donde sale un chico o una chica trabajando en una tumbona frente a la piscina o frente al mar, con su portátil, mientras toma café en una taza.

    Te suena, ¿verdad que sí?

    Pues bien, esas imágenes no existen.

    ¡Cuidado! Sí que hay muchas personas que trabajan en casa y podrían trabajar de ese modo. Pero, créeme, trabajar de ese modo, en una tumbona al aire libre, es lo más incómodo que hay (reflejos en la pantalla, mosquitos, dolor cervical…).

    Es la típica imagen que solo tiene un objetivo: manipular a quien la está viendo.

    Lo cierto es que trabajar desde casa, en realidad, es bastante parecido a trabajar en un puesto de trabajo cualquiera, si se quiere hacer bien. Tiene algunas ventajas, como que puedes diseñar tus propios horarios, pero en su mayor parte es igual que trabajar en un centro de trabajo.

    ¿Cuál es el verdadero día a día de trabajar desde casa?

    Los emprendedores que trabajan desde casa y a los que les ha ido bien, que siguen haciendo prosperar su negocio, lo cierto es que tienen una habitación en el hogar dedicada a ser su puesto de trabajo.

    En este sentido, cada día acuden a su puesto de trabajo, aunque ese puesto de trabajo está dentro de su hogar.

    ¿Por qué? Porque el ser humano funciona por estímulos, y, si quieres trabajar, más te vale que no estés rodeado de los elementos que normalmente usas para divertirte.

    Es por ello que lo normal en un emprendedor que trabaja desde casa consiste en levantarse por la mañana (generalmente madrugando), desayunar, y ponerse a trabajar en el ordenador, dentro de la habitación destinada a ser un puesto de trabajo.

    Y, una vez ha trabajado lo suficiente, puede tomarse un descanso, antes de seguir trabajando hasta la hora de comer, por ejemplo.

    ¡Y cuidado! La mayor parte de los emprendedores (siguiendo el punto anterior), una vez han comido, vuelven a su puesto de trabajo a seguir trabajando por sus sueños.

    Así que, no, emprender y trabajar desde casa no significa que vayas a estar tumbado en una hamaca desarrollando tu tienda online. No funciona así, por más que te lo vendan en algunas fotos.

    No todo el mundo está preparado para trabajar sin jefe

    Este punto también es importante, y tiene que ver con la capacidad de las personas para ser emprendedoras.

    No todo el mundo está hecho de la pasta necesaria para ser emprendedor, y, en gran medida, esto se debe a que no todo el mundo puede trabajar sin jefe.

    Es, hasta cierto punto, normal: Resulta mucho más sencillo tener a alguien que te diga qué tienes que hacer, cuándo y cómo, que decidir eso tú mismo. En el colegio nos enseñan a ser obedientes y trabajadores, no a decidir por nosotros mismos.

    Un ejemplo ilustrativo

    Para ilustrar esto, puede utilizar el ejemplo de un amigo llamado Santiago. Santiago trabajaba en una empresa como editor de vídeos, y ganaba un sueldo bastante aceptable para su edad.

    Pero creía que podía ganar más si se establecía como autónomo y empezaba a ofrecer sus servicios. Desde luego, no lo hizo de golpe, sino que fue poco a poco consiguiendo una cartera de clientes, hasta que consideró que ya podía abandonar su empleo.

    ¿Cuál fue el problema?

    Desde el momento en que abandonó su empleo, empezó a relajarse. Al no tener horarios, empezó a despertarse más tarde, la productividad por cada hora trabajada bajó, y solía dejar el trabajo cada vez que sus amigos le decían de ir a dar una vuelta.

    Puedes suponer lo que pasó a continuación: Se empezó a retrasar en las entregas de los trabajos, y, poco a poco, los clientes fueron dejando de trabajar con él.

    Por suerte, recapacitó y empezó a plantearse un estilo de trabajo mucho más organizado, aplicándose una rutina a la que no podía fallar, y con la que consiguió recuperar sus clientes y alcanzar a muchos más.

    Pero lo importante es ver cómo, en un primer momento, la tendencia natural es a relajarse, porque estamos acostumbrados a tener un jefe. Muchas personas no son capaces de recapacitar y cambiar hábitos.

    Así que ten cuidado, asegúrate de que eres capaz de trabajar sin jefes antes de abandonar tu empleo para emprender.

    Tu familia puede no comprender qué es lo que haces

    Por último, nos encontramos con un tema del que nunca se habla cuando se escriben guías, libros y artículos de emprendimiento, y que es uno de los que más puede dañar al emprendedor, por sentirse incomprendido.

    Y es algo que afecta tanto a los más adultos como a los más jóvenes, porque todos lo viven por igual, aunque se presente de formas distintas.

    Hablamos de la incomprensión que tiene la familia respecto al trabajo que está desarrollando, y los sueños que tiene.

    Incomprensión por el trabajo realizado

    En primer lugar, suele haber una incomprensión por el trabajo que se está realizando. Por ejemplo: Decides montar una tienda en Shopify, y empiezas a trabajar en ella diez horas al día delante del ordenador.

    Si eres joven, lo normal es que tus padres piensen que estás todo el día en Facebook o jugando a algún juego. Si vives con tu mujer e hijos, lo normal es que tu mujer “acepte” que estás trabajando en una tienda online, pero que, al no comprender exactamente qué significa eso, te eche en cara la falta de tiempo (cosa que no haría si trabajases fuera de casa).

    Este es un punto bastante duro para cualquier emprendedor, porque implica cierta soledad (por suerte, suele resolverse cuando empieza a llegar el dinero a casa).

    Incomprensión por los sueños

    Los emprendedores, en general, tienen sueños más allá del simple conseguir dinero para vivir. Quieren hacer algo más grande. No se conforman con poco.

    Esto choca, en general, con la mentalidad de aquellas otras personas que quieren un modelo de vida más estable. Y esas personas pueden ser tus padres, tu novia, tu mujer, o tus amigos, que te preguntarán por qué dedicas tanto tiempo al trabajo y tan poco a lo personal.

    Por supuesto, necesitas un equilibrio entre ambas partes de la vida para ser feliz, pero la insistencia de los demás te hará ver que no comprenden tus sueños, y ese es otro de los grandes problemas del emprendimiento.

    En general, para superar estos dos tipos de incomprensión, se necesita una gran fortaleza mental.

    Como puedes ver, estos aspectos del emprendimiento online que nunca se mencionan son tan importantes como las ventajas que aporta el contar con un negocio propio, y es por ello que gente como tú, que se está planteando emprender, tiene que conocerlos.

  • Rasgos de un emprendedor inteligente

    Citando a Winston Churchill, “El éxito no es final, el fracaso no es fatal: es el coraje de continuar el que vale.” Este mensaje no podría ser más cierto para los fundadores.

    Rasgos de un emprendedor inteligente

    Cada emprendedor busca ser exitoso, pero la triste realidad es que muchos de ellos fallan. La diferencia entre éxito y fracaso viene de estas nueve cosas que hacen los emprendedores inteligentes:

    1. Toman pasos calculados hacia sus metas cada día. Leonard C. Green le dijo a sus estudiantes que “los emprendedores no toman riesgos. Más bien calculan los riesgos.” Los emprendedores inteligentes no toman cualquier paso para alcanzar sus metas, buscan maneras de mitigar el riesgo en cada oportunidad. “La diferencia entre los tomadores de riesgos y los calculadores de riesgo es la misma entre fracaso y éxito”, dice Green.

    2. Se concentran en lo que hacen mejor. Los fundadores exitosos saben lo que pueden hacer y se enfocan en eso. Las otras tareas se las pasa a su equipo (de otra manera los fundadores se quedarían atorados con pequeños detalles que bloquearían su productividad).

    Para sacarle jugo a tu equipo, las tareas deben ser asignadas de acuerdo a sus habilidades. Contrata a personas inteligentes y confía en que entregarán todo y harán un buen trabajo sin que te involucres directamente.

    3. Ven cada problema como una oportunidad. Mucha gente ve distracciones como un retraso en el trabajo, pero los grandes emprendedores encuentran soluciones a los obstáculos. Los emprendedores exitosos siempre piensan fuera de la caja y saben cómo recuperarse de una falla, seguir adelante e intentar de nuevo sin rendirse.

    4. Salen de su zona de confort frecuentemente. Los emprendedores exitosos siempre buscan nuevos retos. Si no hicieran eso se aburrirían fácilmente y se sentirían estancados. También buscan encontrar soluciones rápidas. Tu zona de confort tal vez se sienta segura, pero necesitas salirte de ella. Expande tus límites personales, conéctate con la gente que te inspira y usa otro enfoque de tu forma de trabajo para lograr más cosas.

    5. Quieren aprender más cosas. Los emprendedores más exitosos tienen una urgencia interna de invertir continuamente en su desarrollo personal sin dudar. Tienen el deseo innato de seguir mejorando lo que hacen. Aunque no tienen la respuesta, quieren aprender todo lo que se pueda sobre un área que no es familiar para ellos.

    La próxima vez que hables con un empresario exitoso, pregúntale sobre sus iniciativas personales y dile que te comparta lo que está leyendo para ayudarlo a mejorar.

    6. Realiza un seguimiento de las metas a corto y a largo plazo. La importancia de los hitos medibles no pueden exagerarse. Saber la diferencia entre los que son a corto plazo y los que son a largo plazo es imperativo. Miden el progreso semanal o mensual para asegurarse que el equipo esté en el camino correcto para lograr alcanzar la meta de su negocio.

    7. Se enfocan en entregar lo mejor todos los días. Los emprendedores resuelven problemas. Aquellos que se concentran en ofrecer el mejor valor por su dinero ganan. Los empresarios exitosos están enfocados en la meta final. Buscan servir a los clientes mejor que la competencia y se esfuerzan para hacer eso. A través de la innovación, los grandes emprendedores entregan nuevos y mejores productos.

    8. Celebran pequeñas victorias. Aunque el enfoque esté en pensar en grande y alcanzar las metas a largo plazo, los emprendedores inteligentes saben la importancia de pequeñas victorias en sus negocios. Las celebran no sólo por el negocio, sino por el equipo. Es importante mantenerlos motivados. Recompensa sus esfuerzos y celebra tus logros con ellos.

    9. Están obsesionados con tener el trabajo rápido pero sin esforzarse en exceso. Los emprendedores inteligentes crean horarios realistas con los que pueden lograr grandes cosas en cierto tiempo. Maximizan su productividad al aprovechar las herramientas que los ayudan a crecer sin trabajar tan duro.

    Fuente: Entrepreneur